CRÍTICA|Si eres fan de los thriller noruegos estás de suerte, pues el próximo martes 22 de septiembre llega a Filmin Caza de brujas. La ficción se alzó con dos galardones en los premios más importantes de la industria audiovisual noruega, los premios Gallruten como Mejor Actriz para la protagonista Ingrid Bolsø Berdal, conocida por su participación en West World y Mejor Actriz de Reparto (Sara Khorami). También fue nominada como Mejor Serie Dramática.

La ficción cuenta con 8 episodios de 45 minutos y se centra en la directora financiera de un exitoso bufete de abogados que se adentra en una red de mentiras, peligro y corrupción mucho más grande que ella. 

Ingrid Bolsø Berdal en ‘Caza de Brujas’

EL REPARTO

La protagonista es Berdal, interpretando a Ida Waage, la ya mencionada directora financiera. Sin duda, la actriz está muy cómoda en un papel muy complicado que la posicionaría como candidata a los codiciados Óscar si fuera una producción de Hollywood. La belleza de su interpretación reside en los detalles más mínimos que ha cuidado deliberadamente, acompañada de planos detalles que denotan un estado de desesperación y locura que pocas veces se ha transmitido de tal forma en productos audiovisuales.

La ficción ha querido representar la corrupción de la forma más natural posible, por lo que es muy importante para ello señalar que todo el reparto es perfecto para ello. Todos y cada uno tratan y respetan la historia con un detallado realismo, algo digno de agradecer en un mundo audiovisual sumido en los aires de grandeza. 

Todos el reparto que da a la vida a los abogados del bufete se convierten en auténticos villanos, especialmente Preben Hodneland interpretando a Jan Gunnar Askeland, uno de los altos cargos del mismo. Hodneland es terrorífico en todas y cada una de sus escenas, y siempre encorsetado en un personaje que no puede perder los papeles visiblemente, ya que representa a la justicia noruega.

LA SERIE

El proyecto se basó en un caso de corrupción real en el que una ex directora de un prestigioso bufete de abogados, BA-HR, se negó a realizar la firma de una factura fraudulenta del ministro de Salud por aquel entonces, Tore Tønne.

Queda claro desde el comienzo que a lo largo de los ocho episodios prima el realismo. Esta historia podría contarse en un número reducido de entregas, pero no conseguiría el detalle y la profundidad que el relato alcanza de esta forma. Sin embargo, el comienzo de la historia puede hacerse algo pesada, pero en torno al tercer episodio va cuesta abajo y sin freno a un thriller con letras mayúsculas.

Otro de los puntos fuertes de Caza de brujas es, que no retrata solamente la corrupción, sino que también es un una muestra fidedigna de lo que significa ser mujer en un mundo de hombres. Además de representar otras muchas consecuencias de la sociedad capitalista como la intrusión de la prensa en las vidas privadas y qué conlleva eso.

Imagen de ‘Caza de brujas’

EL MOMENTO ESTRELLA

Los siete primeros capítulos son una preparación para el juicio final, por lo que el momento estrella sin lugar a dudas es el mismo. Es muy interesante ver el culmen de todos los arcos a los que se someten todos y cada uno de los personajes, transmitiendo con gran precisión la presión y desconcierto de un juicio de tal calibre. 

Imagen de el juicio en ‘Caza de brujas’

Caza de brujas se estrena en Filmin el próximo martes 22 de septiembre.

Por Marta G. Diezma

Redactora especializada en cine y series. Si has visto '3%' en Netflix y te ha gustado, nos llevaremos muy bien.

2 comentarios en «CRÍTICA: Caza de brujas»

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