Este 22 de diciembre Filmin estrena El beso de Singapur, la sátira anticolonialista que ha cabreado en Reino Unido. La ficción es una adaptación de la homónima ganadora del Premio Booker en 1978, el último volumen de La Trilogía del Imperio, de J.G. Farrell. Este proyecto está a cargo del productor y guionista Christopher Hampton, ganador del Óscar por Las amistades peligrosas.

La ficción que ha cabreado con su sátira, es también una muestra del exotismo asiático que tanto enamora a los occidentales. Un modelo televisivo que recuerda a otras épocas pero con todos los avances tecnológicos actuales.

EL REPARTO

Luke Treadaway se pone en la piel de Matthew Webb, un protagonista que comienza por llevarse las miradas pero se hace cada vez menos interesante. Mientras, crece la profundidad y el foco en las dos mujeres hasta convertirse en lo mejor de la serie. Las actrices Elizabeth Tan y Georgia Blizzard consiguen unos personajes interesantes, redondos y con gran arco, aunque está claro que un excelente vestuario ha ayudado -y mucho- a conseguir unos personajes tan redondos

Charles Dance (Juego de Tronos) comienza, como su hijo en la serie, siendo un reclamo pasajero. Sin embargo, David Morrissey (The Walking Dead), consigue mantener enamorado a cualquier espectador con un gran trabajo corporal y vocal, aunque algo más de variación no sobraría.

LA SERIE

El beso de Singapur es una oda a lo exótico, una flor de loto que dentro esconde una profunda crítica que se convierte en la base del proyecto. A pesar de que llega incluso llegue a sobre estimular al espectador, es una delicia visual que traslada a un ambiente tan intrigante como atrayente.  

A lo largo de seis episodios de 45 minutos aproximadamente y bajo la dirección de Tom Vaughan, nos encontramos una historia compleja con un inesperado triángulo amoroso, entre muchas otras situaciones. Sin embargo, la historia parece que no acaba de despegar hasta bien entrado el final de la serie. El exotismo no consigue cubrir de forma suficiente la falta de ritmo, a pesar de estar acompañado de música jazz. 

EL MOMENTO ESTRELLA

No es fácil hacer un bombardeo bonito y sin embargo, El beso de Singapur lo consigue. Una escena que recuerda a The Host (2006) y 1917 a partes iguales es nuestro momento estrella. Sí consideramos que las verdaderas estrellas y puntos fuertes del proyecto son la fotografía y el vestuario. 

Por Marta G. Diezma

Redactora especializada en cine y series. Si has visto '3%' en Netflix y te ha gustado, nos llevaremos muy bien.

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