Gracias a A Contracorriente Films, hemos podido ver la última película de Daniel Cohen, Envidia sana, que llega a las salas de cines este jueves 24 de junio. Tras dirigir títulos como El chef, la receta de la felicidad, ahora Cohen adapta su propia obra de teatro L’Île flottante.

Envidia sana (Le bonheur des uns) está protagonizada por Vincent Cassel, (Cisne negro), Bérénice Bejo (The Artist), Florence Foresti (Barbacoa de amigos) y François Damiens (Sácame de dudas).

En esta comedia francesa podemos ver a dos parejas de viejos amigos que a menudo se citan para salir en un ambiente de lo más cordial, afectuoso y amigable. Cuando uno de ellos triunfa publicando un libro de gran aceptación por parte de crítica y lectores, su relación cambia. 

EL REPARTO

El reparto se encuentra en una línea muy neutra a nivel general, destacando a Bérénice Bejo en el papel de Lèa, la inesperada triunfadora en su nueva faceta de exitosa escritora de best-sellers. El resto simplemente le acompañan sin mucho foco, aunque los toques humorísticos de Florence Foresti, en su papel de Karine, la amiga divertida o François Damiens en el papel de marido de Karine, se agradecen y hace más llevadera la desagradable historia de envidias, convirtiéndola, prácticamente,  en una aceptable comedia francesa. 

Sin embargo, el querer mostrar la parte amarga de la vida resulta en un personaje interpretado por Vincent Cassel que sobrepasa la línea machista, llegando a ser simplemente incómodo. 

Fotograma Envidia Sana

LA PELÍCULA

Muy fiel al tópico de las comedias francesas, Envidia sana arranca por todo lo alto para ir reduciendo su interés, perdido en una amalgama de mensajes que no están bien definidos. La película consigue un cóctel de situaciones llevadas al extremo tanto cómicas, como convencionales, desagradables o machistas que quieren mostrar que la envidia está por encima de la amistad.  

El punto de partida de la historia no es malo, podría haber resultado en una comedia de enredos mucho más divertida de haber optado por lo puramente cómico. Sin embargo, es una película que puede entretener a su público objetivo sin mucho esfuerzo.

Envidia sana se convierte en un reflejo de la amistad sin mucha profundidad y con la envidia por bandera. A pesar de no aburrir, la película no tiene grandes momentos ni vitales, ni reflexivos, ni de diversión. Es un título que acompaña para pasar un rato, pero que no deja huella en el espectador. 

Fotograma Envidia Sana

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