Gracias a A CONTRACORRIENTE FILMS hemos podido ver la película Madame Curie, Radioactive en su título original.  La cinta que llegará a las pantallas el próximo 4 de diciembre, está basada en la novela Radioactive, Marie And Pierre Curie. A Tale Of Love And Fallout de Lauren Redniss. Sin duda, la cinta ha cautivado con su clausura en el Festival de Toronto alzándose con el galardón a la Mejor Actriz para la protagonista, Rosamund Pike.

La historia es un viaje a través de la vida de Maria Salomesa Sklodowska-Curie, más conocida como Marie Curie. La científica investigadora es considerada como la mujer más influyente en la ciencia de la historia. Tuvo un impacto en el mundo científico innegable, a pesar de someterse a numerosas dificultades por ser una mujer en un mundo de hombres. Todo estructurado sobre una profunda historia de amor y un constante derribamiento de tabúes por parte de Curie.

EL REPARTO

El reparto es magnífico y está encabezado por Rosamund Pike (Perdida, Nuestro último verano en Escocia). Con tremendo cariño y gran documentación, interpreta una Marie Curie absolutamente brillante, de fuerte carácter y sobre todo, muy creíble. Le acompaña con una correcta interpretación Sam Riley (Control,  Orgullo y prejuicio y zombis), dando vida al amado marido Pierre Curie. Riley hace un papel de apoyo muy normal, fácilmente olvidable. Sin embargo, una de las estrellas del momento, Anya Taylor-Joy (Emma, Gambito de Dama), consigue retener los ojos del espectador desde el primer momento. Llegando incluso, eclipsar a Pike. Junto a ellos encontramos a Aneurin Barnard como Paul Langevin y Simón Russell Beale como Gabriel Lippman.

La elección de casting es uno de los grandes aciertos de la película, pues denotan un profundo respeto y conocimiento por la época, consiguiendo trasladar gran credibilidad. Sin embargo, los saltos temporales del proyecto (pasado, presente, futuro) le hacen un flaco favor a esto, llevando a cierta confusión en cuanto a la situación en la línea temporal de la historia.

El rendimiento del reparto denota una gran dirección por parte de Marjane Satrapi (Las voces), quien ha sido nominada al Oscar. Bajo sus directrices, Pike consigue plasmar una mirada desafiante y nada convencional de la época mostrada.

LA PELÍCULA

La película tiene un componente biográfico muy importante, creando un equilibrio entre la interesante vida de la científica y los reclamos audiovisuales de entretenimiento. Sin duda, es una muy buena forma de dar a conocer a Curie, una increíble mujer pionera que sin duda, cambió el mundo con sus descubrimientos, salvando miles de vidas por el camino durante la I Guerra Mundial.

Como avanzábamos anteriormente, uno de los aspectos más interesantes de Madame Curie es la ambientación – -aunque debido al carácter de la protagonista en ocasiones parece que estamos en una época mucho más moderna-. A lo largo de sus casi dos horas de duración, vemos un personaje con un gran y bien desarrollado arco, desde los inicios y problemas de Curie en la universidad hasta su obtención del Premio Nobel, pasando por su relación con Pierre Curie. 

Sin embargo, las escenas con mayor reclamo e interés cinematográfico son las que muestran a la protagonista tras la trágica y conocida muerte de Pierre. Una trepidante historia acompañada de una excelente edición que transmiten con brillantez el dolor que Curie siente. El guion de Jack Thorne es la parte que más cojea. Aunque fuera sin quererlo, la forma de tratar el sexismo llega a ser condescendiente y poco consistente. 

A grandes rasgos la película es, sencillamente, apasionante. Gran parte del buen resultado reside en la forma de contarla,  que nos descubre nuevas facetas de un personaje histórico que previsiblemente, ya conocíamos sobradamente. Pero sin duda, también tienen gran peso las increíbles localizaciones que nos muestra, así como una excepcional fotografía. El detalle es tal, que en la historia predomina el color verde, dando una ligera sensación de radioactividad. 

EL MOMENTO ESTRELLA

La película es muy correcta, al estilo de Orgullo y prejuicio. Por eso, no hay ningún momento que destaque en gran medida para con el resto de la película. Sin embargo, la directora nos propone una sucesión de imágenes de los descubrimientos de Curie que hace que se nos salten las lágrimas. Y nos deja que pensar. Una mujer que dedica su vida a la aplicación de la medicina radioactiva y nuclear que salva miles de vida pero que también propulsa la fabricación de armas de destrucción masiva. Unos momentos ciertamente dolorosos que se vuelven casi insoportables con la imagen de Enola Gay sobrevolando los cielos japoneses momentos antes de lanzar la fatídica primera bomba atómica, que arrasó con Hiroshima en 1945.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *