Este viernes 23 de abril llega a las salas PENINSULA, la secuela zombi de la exitosa cinta Train to Busan. Gracias a A Contracorriente Films, hemos podido ver lo nuevo del director coreano Yeon Sang-ho, también al cargo de otros títulos como Seoul Station, The Fake o Psychokinesis

PENINSULA es la película zombi de la década, es emocionante, elegante y te atrapa desde el primer momento. Como si de una mezcla de Mad Max, 1917 y Guerra Mundial Z se tratase, tiene lo mejor de todos los géneros. El cine surcoreano está dando que hablar en los últimos años y nos está dejando títulos inolvidables como Old boy o Parásitos, pero PENINSULA es la prueba definitiva de que la industria cinematográfica surcoreana ha llegado para quedarse. No tiene nada que envidiar a los blockbusters americanos, es mejor. 

EL REPARTO

Es inevitable comparar la nueva película con Train to Busan y con ello, a sus protagonistas. Los personajes en PENINSULA están muy bien construidos, pero los de la primera entrega, eran simplemente insuperables. Teniendo eso en cuenta, las mujeres toman el relevo y se convierten en las verdaderas protagonistas de la historia distópica. 

Lee Jung-hyun interpreta maravillosamente a Min-jung, una joven mujer con dos hijas que intentó escapar sin éxito de Corea del Sur cuando el virus se propagó. Min-jung es el personaje perfecto, conectas con ella desde el primer momento, toma iniciativas, tiene claro sus objetivos pero también tiene momentos vulnerables. Lee-Re da vida a Joni, la hija mayor de Min-jung y «la Furiosa» de la película. También es un gustazo ver a una actriz tan joven dar vida a una mujer tan valiente. 

Gang Dong-won es Jung-seok, un ex sargento militar surcoreano que consiguió salir del país antes de que fuera demasiado tarde, pero no sin antes llevarse recuerdos que le traerán pesadillas de por vida. 

En definitiva, todo el reparto hace un trabajo excelente en hacer de PENINSULA un rayo de luz en un género bastante recurrente. Y lo hacen con increíbles interpretaciones pero también, bajo un profundo e interesante guion y una muy buena dirección.

LA PELÍCULA

No estamos acostumbrados a un cine que nos transmita y emocione a la vez que nos entretiene, aterrorice o haga reír. PENINSULA consigue hacer todo eso y es, como mínimo, de agradecer. Una secuela totalmente distinta a la primera, pero tan inolvidable como Train to Busan. De hecho, el mundo distópico en el que se ambienta puede ser lo único que tengan en común la original y la secuela. Ni siquiera los zombis se parecen en algo más aparte de su ceguera nocturna.

Como todos los grandes títulos del cine coreano, la fotografía es brutal y el ritmo, aún mejor. La película no deja descansar al espectador ni dos minutos, una experiencia abrumadora hasta el final. Es un blockbuster en toda regla y como buena superproducción, todos los aspectos están totalmente depurados. Ahora, Sang-ho nos deleita con imágenes de acción que derrochan talento y un alto presupuesto. Una versión más cara -y mejorada- de la primera película.

EL MOMENTO ESTRELLA

La calidad de la película es tal, que decenas de escenas podrían ser consideradas como momento estrella. No obstante, nosotros hemos escogido la que consideramos más distópica (y quizá la más parecida a Mad Max).

Los protagonistas acaban por ser los «nuevos juguetes» de un grupo de villanos en la abandonada Corea del Sur. Entonces, crean un enfrentamiento entre humanos y contagiados sin precedentes en una jaula que recoge todo lo que está mal en el mundo. Esto es otro de los puntos fuertes de la cinta, como buen cineasta surcoreano, Yeon Sang-ho aprovecha para introducir críticas sociales en la trepidante historia, siguiendo la línea de la Korean New Wave. 

Por Marta G. Diezma

Redactora especializada en cine y series. Si has visto '3%' en Netflix y te ha gustado, nos llevaremos muy bien.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *